CS Advocats nació hace más de 30 años de la mano de Anna Santaulària y Miquel Campmany, con una forma de entender la abogacía basada en el trato directo con el cliente, el conocimiento de su realidad y la búsqueda de soluciones jurídicas prácticas y adaptadas a cada situación.
Desde sus inicios, el despacho ha acompañado a empresas, empresarios, entidades y particulares en su actividad diaria, en la toma de decisiones y en operaciones y situaciones de especial complejidad.
Anna Santaulària, socia fundadora de CS Advocats, cuenta con más de 30 años de experiencia en el asesoramiento jurídico a empresas y empresarios. Su práctica se centra principalmente en el derecho mercantil y societario, la negociación, los conflictos entre socios y las operaciones corporativas, con un enfoque muy directo, resolutivo y orientado a encontrar soluciones adaptadas a cada cliente.
Miquel Campmany, socio fundador y abogado especializado en Derecho Laboral, cuenta con una amplia trayectoria asesorando a empresas en materia laboral y en la gestión de las relaciones entre empresa y trabajadores. Su experiencia permite integrar la perspectiva laboral dentro del asesoramiento global que CS Advocats presta a sus clientes empresariales.
Mariona Pons, abogada especializada en derecho civil y procesal, cuenta con una amplia trayectoria profesional en el ámbito judicial. Dentro de CS Advocats centra su actividad en la dirección letrada de procedimientos civiles y en la defensa de los intereses de los clientes ante los tribunales, aportando una sólida experiencia procesal a los asuntos que requieren intervención judicial.
Carles Puig, abogado especializado en derecho mercantil y civil, combina la práctica jurídica con una experiencia previa desarrollada dentro de empresas, especialmente en las áreas financiera y legal. Esta trayectoria le permite abordar el asesoramiento desde una perspectiva muy vinculada a la realidad del negocio, participando especialmente en operaciones societarias, contratación, conflictos entre socios y asesoramiento recurrente a empresas.
Entender una empresa es imprescindible para poder asesorarla correctamente. Por eso buscamos conocer su actividad, sus socios, sus objetivos y su forma de trabajar.
Cada asunto se trabaja de forma personalizada. No creemos en soluciones estándar cuando las circunstancias y necesidades de cada cliente son diferentes.
Una parte muy relevante de nuestro trabajo consiste en negociar. Cuando existe la posibilidad de alcanzar una solución negociada satisfactoria, nuestra prioridad es trabajar primero en esa dirección.
El buen asesoramiento jurídico no empieza cuando aparece el problema. Acompañamos a nuestros clientes para anticipar riesgos y evitar conflictos futuros.
Una solución jurídicamente correcta tiene que ser también útil. Analizamos las operaciones teniendo en cuenta sus objetivos empresariales, económicos y fiscales.
Analizamos el impacto fiscal y trabajamos para encontrar la estructura jurídica y fiscalmente más eficiente para el cliente.